Las carreras cambian, los trabajos mutan, la tecnología redefine profesiones enteras y la inteligencia artificial empieza a ocupar lugares que hasta hace poco parecían intocables. En ese escenario, una pregunta atraviesa todo: ¿cómo se construye un futuro posible? Ese es el punto de partida de “De qué vas a vivir: entre la vocación y un mercado laboral que se transforma”, un documental que reúne testimonios, especialistas, estudiantes y trabajadores para entender qué está pasando con el trabajo y la educación hoy.
A lo largo de una serie de entrevistas y recorridos, el proyecto pone en tensión una decisión que ya no es lineal: elegir una carrera no es solo seguir una vocación, sino también enfrentar una realidad económica, social y tecnológica cada vez más incierta. Entre la pasión y la supervivencia, aparece una pregunta incómoda: ¿qué pesa más hoy, lo que te gusta o lo que te va a dar de comer? Esa duda se repite en estudiantes que transitan universidades, cursos cortos o caminos autodidactas. Algunos apuestan a lo que soñaron. Otros priorizan la salida laboral. Muchos intentan un equilibrio que no siempre existe, atravesados por el miedo a equivocarse y la ansiedad por un futuro que cambia más rápido que los planes.
Informe especial: historias de estudiantes tucumanos que desafían a un futuro inciertoEl recorrido también abre otra discusión: las oportunidades ya no están solo en las universidades. Desde espacios de formación alternativa hasta el crecimiento de la economía del conocimiento, aparecen nuevos caminos donde lo importante no es solo el título, sino la capacidad de adaptarse, aprender rápido y reinventarse.
Entonces ¿se puede construir ese futuro desde Tucumán o hay que migrar? Entre quienes trabajan para el exterior sin irse, quienes tuvieron que partir y quienes intentan crear oportunidades desde cero, el documental cierra una serie que no busca respuestas definitivas, sino algo más urgente: poner en palabras las preguntas de una generación. Porque si el mundo laboral está cambiando, la pregunta ya no es solo qué estudiar, sino de qué vamos a vivir.